Somos mas de 1000 pero menos de 500

¡Somos más de mil pero menos de 500!

El 5 de mayo de 1989, día de luna nueva, el kolectivo de jóvenes del parque convocó a todas las tribus de Valencia a reunirse en el parque Alcosa de Alfafar para declarar la guerra al hombre blanco. Proponían hacer “Un consejo de tribus para celebrar el día de la luna nueva. Donde hablar de las movidas de cada tribu en su pradera. Para coordinarse entre las tribus sin falta del tam-tam. Para organizar la gran marcha del fuego. Para okupar locales y recuperar del hombre blanco lo que es nuestro. Hagas actividades kulturales, trabajo, fiestas, la retribución del suelo. Para destruir esta podrida sociedad y crear una gran tribu donde no existan clases”.

Y se encontraron todas, desde Alfafar a Nazaret. Parados, okupas, feministas, ecologistas, dadás, autónomos… se encontraron en las praderas del parque, montándoselo de guay con los colegas, autoorganizándose. De hecho, todavía resuena en la plaza Miguel Hernández las risas de las tribus en respuesta a un policía local de Alfafar que viendo que se congregaba tal cantidad de gente alrededor de una televisión en llamas, se acercó a la asamblea y preguntó quien mandaba allí. Allí no mandaba nadie, pero se decidía. De ese consejo salieron una serie de exigencias al hombre blanco:

– Lokales autogestionados para jóvenes.

– Grupos de trabajo autogestionados para jóvenes.

– Actividades kulturales y proyectos alternativos a la pequeña gran caja tonta.

– Viviendas autogestionadas para jóvenes.

– La revalorización de la rata como animal social.

– La destrucción de cárceles, reformatorios, escuelas, manicomios y ciudades del Hombre Blanco.

– Derecho a voto de niños y animales.

– Declaración de la Albufera como término municipal del Planeta Tierra.

– Abolición del trabajo asalariado.

– Reinserción social de la policía municipal de Alfafar.

El consejo de tribus puso en contacto toda una serie de grupos en ebullición política. Los jóvenes del parque Alcosa se estaban autoorganizando para encontrar formas de vivir en un contexto industrial en decadencia. En las tribus que provenían de Valencia se encontraban descontentos con el proceso de cooptación de los casales de la juventud que en esos momentos estaban dando el paso a la okupación. En el Carmen se encontraban toda una serie de grupos en contra de la represión policial. El movimiento ecologista ganaba pulso mientras caía el muro de Berlín y la sombra de la heroína hacía necesario organizarse para controlar la epidemia que poco a poco se iría llevando a una generación.

Todos estos colectivos se encontrarían en la acción más sonada organizada desde el consejo de tribus, el asalto al Continente de Alfafar del 2 de junio. Durante la semana del 1 al 4 de junio se iba a celebrar en Valencia un encuentro de los ministros de Agricultura de la Comunidad Europea por lo que se organizó una contracumbre. Finalemente ese encuentro no se realizó, por lo que la contracumbre se quedó en les trobades Ecologistes Internacionals dentro de la II Fira Alternativa. En este encuentro participaron todos estos grupos en ebullición, así como un grupo proveniente de la okupa holandesa “The bus project”. Fue con estos mimbres que se organizó el asalto.

El plan consistía en entrar toda la gente que pudiera en grupos pequeños y que llenaran sus carros con productos de primera necesidad (lo que llevó a un interesante debate sobre qué es de primera necesidad). Una vez llenos, se saturarían las líneas de caja negándose a pagar por ellos. Este alboroto serviría para negociar con el hipermercado la donación de productos y dar visibilidad a la problemática de la desocupación (que ya en los años 80 era un problema). El plan salió más o menos como estaba previsto, añadiéndose la presión ejercida por un contingente de jóvenes que se encontraban fuera del establecimiento.

Tras un tira y afloja en el que a un guardia se le cayó una pistola al suelo y en la que apareció la policía local de Alfafar el grueso de los jóvenes pudieron salir del local y la empresa se comprometió a donar parte de los artículos y a no denunciar a los jóvenes. Tres representantes quedaron fichados para negociar y terminaron en el cuartelillo. Allí se enteraron de que el Hombre Blanco nunca cumple su promesa y que la policía se preparaba a realizar una redada para detener a los participantes en el asalto al Continente. Pese a que participaron personas provenientes de toda Valencia (y parte del extranjero) la redada se produjo en el Parque Alcosa. Nada más salir del calabozo, los 3 detenidos fueron corriendo al parque a correr la voz, saldándose la redada con unos 5 detenidos en total, algunos de ellos ni siquiera participaron del asalto.

La represión no detuvo al konsejo y el 9 de junio se volvió a reunir, esta vez en el Kasal Popular Palma 5, el primer CSO de Valencia. Desde ahí se decidió asestar un nuevo golpe al hombre blanco el día de las elecciones al parlamento europeo. El 15 de junio se organizó la cagada electoral en la Plaza de la Virgen que terminó con la policía nacional destruyendo la paraeta. Todo ello quedó registrado en un reportaje que TV3 hizo sobre el konsejo de tribus y que emitió poco después.

Este reportaje da una señal de la repercusión que estaban teniendo los movimientos en Valencia. Sin embargo, no ayudó mucho en el juicio a los detenidos por el asalto al Continente. El juez pasó de pedirles algunas multas a pedir penas de cárcel a los 5 detenidos. En ese momento se empezaron a organizar toda una serie de actividades de apoyo, desde acciones públicas como un juicio farsa al Continente hasta la participación de las mujeres del parque Alcosa, testificando a favor de sus vecinos. También se pasaron videos de la acción y se redactaron monográficos y fanzines sobre lo que fue el Consejo de tribus y la acción del Continente.

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Hasta el final del juicio, en mayo de 1991, se desalojó el Casal Palma, se okupó y desalojó un CSO en la Calle Lliria y se okupó el emblemático CSO Flora. En este tiempo se siguió apoyando a los represariados de la acción del Continente con conciertos y acciones. Fueron unos años clave de formación de una escena alternativa en Valencia y de los movimientos antagonistas en los que se asentaron grupos feministas como Dones Esmussades, la Assemblea d’Okupes, el Col·lectiu Antirepressió, el Kolectivo de Jóvenes de Mislata (KJM), el Colectivo de Jóvenes del Parque Alcosa, y muchos otros.

Concierto en Flora 6

Conciertos en el CSO Flora de fondo una pancarta en apoyo a los acusados por la acción del contienente. A la izquierda Nocivo y a la derecha Green Day.

¿Y qué fue de las históricas reivindicaciones de las tribus? A través de la okupación consiguieron “Lokales autogestionados” y en cierto modo “viviendas autogestionadas para jóvenes”; todavía hay cooperativas en el parque Alcosa que funcionan como “Grupos de trabajo autogestionados para jóvenes” mientras que la escena generada proporcionó una alternativa muy potente a “la pequeña gran caja tonta”. Es más, cuando más se necesitaba el consejo de tribus volvió a organizarse, formando las U.I.U. (Unidades Indígenas Urbanas huy que miedo te doy) y las U.I.M. (Unidades Indígenas Metropolitanas, Vete a la mierda) en septiembre 2010. Solamente una reivindicación ha sido imposible de cumplir, la reinserción social de la policía municipal de Alfafar.

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